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ATTACK
on AMERICA

Huyen combatientes por la frontera

Se informó de fuerzas Talibán y al-Qaeda en áreas remotas de Pakistán

12/20/01

Por GREGG JONES / The Dallas Morning News

TORA BORA, Afganistán – El jueves se desvanecieron las esperanzas de encontrar a Osama bin Laden en las montañas del este de Afganistán, cuando fracaso la búsqueda cueva por cueva realizada por combatientes tribales y fuerzas especiales de Estados Unidos para hacer salir al militante islámico o a sus lugartenientes de al-Qaeda.

Entretanto, autoridades de occidente y Pakistán afirmaron que cientos de combatientes del Talibán y al-Qaeda han huido por la frontera a remotas áreas tribales de Pakistán.

Ya avanzada la tarde del martes pasado, las milicias afganas retiraron sus tanques y artillería de las posiciones del frente hasta un campamento de al-Qaeda en Tora Bora después de nueve semanas de combate y bombardeos norteamericanos. Es probable que las fuerzas especiales de Estados Unidos abandonen pronto el área, dijo el comandante tribal Hazrat Ali.

Algunas tropas tribales todavía estaban persiguiendo a un número indeterminado de combatientes de al-Qaeda a través de las escarpadas Montañas Blancas cercanas a la frontera afgana con Pakistán.

Tanto soldados paquistaníes como los helicópteros artillados están patrullando la frontera en un intento por obstruir el escape de las fuerzas de al-Qaeda.

"Si Osama está aquí, ellos estarían combatiendo contra nosotros, pero en este caso no creo que Osama esté en Tora Bora porque no están luchando", dijo el comandante Muhammed Aman Khiari. "Ahora quizás se haya ido a alguna otra parte o quizás esté muerto".

Autoridades de occidente y Pakistán le informaron el martes al New York Times que muchos combatientes de al-Qaeda habían cruzado a Pakistán a través de los helados pasos y senderos montañosos y que se habían dirigido al sur de la región de Tora Bora, evitando los despliegues más nutridos de tropas paquistaníes.

Los combatientes de al-Qaeda que han escapado parecen haberse mezclado con los Pashtuns, cuyas tierras tribales se extienden en la frontera afgano-paquistaní, según les dijeron autoridades al New York Times.

Autoridades en Islamabad declararon que nadie puede decir con toda seguridad si bin Laden escapó a través de Pakistán o si todavía está en Afganistán, posiblemente en uno de los complejos de cuevas de Tora Bora.

En las semanas recientes, la búsqueda de bin Laden se ha enfocado a la red de campamentos y cuevas de al-Qaeda en los alrededores de Tora Bora, en las montañas al este de Afganistán.

Estados Unidos está ofreciendo una recompensa de 25 millones de dólares por la captura de bin Laden, descrito por las autoridades norteamericanas como el cerebro detrás de los atentados terroristas del 11 de septiembre al Centro de Comercio Mundial y Pentágono.

Mientras tanto, la búsqueda del líder Talibán Mullah Muhammed Omar, pronto pudiera dirigirse hacia la provincia de Helmand, en la parte sudcentral de Afganistán.

Mullah Omar, el blanco de una recompensa de 10 millones de dólares del gobierno norteamericano, ha huido al distrito de Baghran con 300 o 400 combatientes, aseguró un jefe de la inteligencia tribal.

"Estados Unidos sabe donde está", dijo Haji Gulalai, jefe de inteligencia del gobernador de Kandahar, en una entrevista con la Prensa Asociada. "Pero necesitamos estar en la misma área para ayudar a guiar los bombardeos. Sin nuestra ayuda, Estados Unidos terminará bombardeando áreas civiles. Todavía no les hemos dado luz verde a los norteamericanos para iniciar el bombardeo".

En el área de Tora Bora, la búsqueda de cientos de cuevas usadas por las fuerzas de al-Qaeda ha dado como resultado el hallazgo de un gran número de manuales de entrenamiento, folletos de propaganda, pasaportes y otros documentos, pero ninguna señal de bin Laden ni indicios de su paradero, comentaron comandantes tribales.

El martes, la escena de devastación de un otrora centro de entrenamiento y campamento de al-Qaeda en Tora Bora ofreció un desolado panorama de la potencia mortal que los bombarderos y helicópteros artillados norteamericanos han dirigido contra las fuerzas Talibán y al-Qaeda desde el 7 de octubre.

Los restos de cientos de bombillas de dispersión cubren la ladera. Profundos cráteres llenos de escombros hechos por las bombas yacen dónde alguna vez se erigían edificios y búnkeres de ladrillo. Todo lo que quedó de la mayoría de los árboles y bosques son fragmentos carbonizados.

© 2001 The Dallas Morning News



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