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Rumsfeld: 'Recontaremos sus historias'El Pentágono honra a las víctimas del ataque terrorista de hace 3 meses 11/13/01Por RICHARD WHITTLE / The Dallas Morning News WASHINGTON - El ¡crack! ... ¡crack! ... ¡crack! de un saludo de tres salvas en el cementerio nacional de Arlington cercano hicieron eco éste martes en las paredes sudoeste del Pentágono mientras el Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld iniciaba un discurso para recordar a los que murieron en su edificio el 11 de septiembre. "Ese es uno de nuestros muchachos que está siendo enterrado justo ahora", murmuró el General Brigadier Gene Lacoste, moviendo su cabeza hacia el cementerio, mientras que él y cerca de 200 empleados más del Pentágono permanecían en silencio, en el lodo y bajo una ventisca fría, a las afueras de la estructura dañada seriamente para escuchar el discurso de Rumsfeld. "Nosotros perdimos 24 personas", añadió el General Lacoste, de 54 años, paracaidista veterano de 31 años y oriundo de Decatur, Texas. Éste Ranchero del Ejército estaba lejos cuando terroristas dirigieron el vuelo 77 de American Airlines hacia las oficinas donde él trabaja como colaborador del director adjunto de personal del Ejército. Su jefe, el General Timothy Maude, de 53 años, estuvo entre las víctimas. La ceremonia de Arlington fue para su colega Ronald F. Golinski, un civil de 60 años que estaba trabajando cuando el avión se estrelló en el Pentágono a las 9:37 de la mañana del 11 de septiembre. Noventa días más tarde, casi al mismo tiempo y con un minuto de diferencia, ante una hondonada del tamaño de un campo de futbol de donde ya se han sido retirados los escombros y la reconstrucción está en proceso, Rumsfeld encabezó una ceremonia similar a las otras en la Casa Blanca, Nueva York y en muchos otros sitios para recordar a las víctimas del 11 de septiembre. El presidente George W. Bush les había pedido a otras naciones realizar eventos conmemorativos e interpretar música adecuada a las 8:46 a.m., tiempo del Este., momento en que se impactó el primer avión en el World Trade Center - luego que un vocero del líder supremo del Talibán, el Mullah Mohammed Omar dijo a finales de noviembre que Estados Unidos debería "olvidar los ataques del 11". "Hace tres meses, a esta hora y en este lugar, murieron cerca de 184 personas", dijo Rumsfeld con solemnidad. "Nosotros recordaremos sus vidas, recontaremos sus historias una y otra vez, para que ni la nación ni el mundo lo olvide jamás". En el Departamento de Justicia, el Procurador General Ted Olson, cuya esposa Bárbara murió en el avión secuestrado que se impactó en el Pentágono, prometió: "Nunca olvidaremos a nuestros seres queridos que murieron o que resultaron heridos el 11 de septiembre. Nosotros combatiremos a este demonio pacientemente y durante tanto tiempo como sea necesario". El Presidente dijo en la Casa Blanca que "tal vez con el tiempo" se erigirá un monumento para recordar a las víctimas. "Pero para quienes vivimos esos eventos, el único indicador que necesitamos es el sonido del reloj en el minuto 46 de las ocho de la mañana de ese 11avo día". Malos recuerdos Los recuerdos del 11 de septiembre han sido difíciles de olvidar para muchos en el Pentágono, dijo el Mayor Willis Leavitt, psiquiatra del Centro Médico Walter Reed del Ejército que asistió a la ceremonia del Pentágono. Como líder de un Equipo para Manejar el Estrés del Pentágono que se formó el 12 de septiembre, el Dr. Leavitt ha liderado por lo menos a 32 profesionales de la salud mental a fin de ayudar a los sobrevivientes del ataque a convivir con sus reacciones. "Poco después de los ataques terroristas, hubo una gran demanda de servicios de salud mental", dijo el Dr. Leavitt. "Las personas podían sentir una sensación de desamparo y nerviosismo. Y fácilmente podían sentirse sobresaltadas, deprimidas o enojadas. Algunas personas pudieron recurrir al alcohol para tranquilizarse". Otros pueden haber sufrido migrañas, náuseas, manos temblorosas, falta de apetito, insomnio y otros síntomas físicos - formas en las que una conmoción psicológica puede afectar a la gente, él dijo. Es por eso que durante tres meses, el Dr. Leavitt y su equipo - siquiatras, sicólogos, trabajadores sociales, terapeutas laborales y otros especialistas - han deambulado por el edificio, ofreciendo consejos y solaz. "Nuestro mensaje es que si ellos están experimentado estos síntomas, eso se trata de una respuesta normal", dijo el doctor Leavitt. La ceremonia de conmemoración del martes, añadió él, ayudará a superar ese dolor. "Para las personas es útil que se les rinda tributo a quienes perdieron la vida", dijo él. (c) The Dallas Morning News |
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