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Las mujeres están cambiando el rostro de las fuerzas armadasSu papel ha crecido desde la Guerra del Golfo, al haber un 15% de mujeres en las fuerzas norteamericanas 11/21/01 Por CAROLYN BARTA / The Dallas Morning News FORT WORTH, TEXAS La Teniente Kandy Chapman es la primera piloto mujer de la Guardia Aérea de Texas, pero sólo una de un creciente grupo de pilotos mujeres de las fuerzas armadas actuales. Ella vuela aviones de transporte C-130 y si está activado el 136avo batallón de Aerotransporte, en la Reserva Conjunta de la Base Aeronaval de Fort Worth, ella puede transportar personal, suministros o bienes humanitarios por todo el mundo árabe. A pesar de las diferentes altitudes en las culturas musulmanes, las mujeres norteamericanas de la Operación Libertad Perdurable están realizando actividades militares que no estaban permitidos hace 10 años en la Tormenta del Desierto. Ellas están soltando bombas, volando jets de combate y colaborando en los buques de combate. Sin embargo, algunos analistas temen mayores riesgos para las mujeres militares en países donde las mujeres enfrentan un estatus inferior. Otros se preguntan acerca de las tensiones que su presencia podría crear entre aliados tales como Arabia Saudita. Aún así, las mujeres se han convertido en una parte tan esencial de las fuerzas armadas quienes ahora constituyen aproximadamente el 15% - que ni los líderes, ni las mujeres, consideran su papel algo fuera de lo normal. En la Guerra del Golfo, las mujeres no estuvieron en combate directo pero demostraron, realizando roles de apoyo, que podían enfrentar situaciones de combate y diferencias culturales, dijeron veteranos tales como la Teniente Chapman, quien entonces era operaria de computadora AWACS de la Fuerza Aérea. Ella dijo estar orgullosa de ver mujeres volando diferentes aviones, incluyendo aviones de combate y bombarderos. "La capacitación que realizamos nos proporciona los elementos básicos para ser buenos pilotos, ya sea en el caso de un hombre o una mujer", dijo. Nadie dirá cuántas mujeres han sido desplegadas en Asia Central en ésta guerra contra el terrorismo. Un vocero del Departamento de Defensa dijo que no existen esas estadísticas debido a que el 90% de los empleos militares ahora son accesibles para las mujeres. "Las mujeres son ahora una parte tan esencial del equipo que no es extraordinario que haya mujeres volando misiones de combate sobre Afganistán", dijo el Teniente James Casella. Anulación de restricciones En 1993 y 1994, se abrieron miles de empleos para las mujeres militares norteamericanas después de que algunos cambios en la ley federal anularon las restricciones en la aviación de combate y a bordo de los buques de la Marina, y que el Pentágono modificó su política sobre la exposición de mujeres al fuego hostil. A pesar de todo, la Fuerza Aérea únicamente tiene 16 pilotos de bombarderos mujeres de un total de 759; y 43 pilotos de combate mujeres de 3500. La Marina tiene menos de 10 aviadoras de combate. También existen roles que las mujeres no tiene permitidos en la guerra contra el terrorismo. La política de la Defensa prohíbe que las mujeres sean asignadas a unidades que enfrentan combate directo, incluyendo la infantería, artillería de campo y el cuerpo blindado. Ellas son excluidas de las unidades de operaciones especiales, tales como las tropas de los Rangers, Boinas Verdes y la Fuerza Delta. Algunos dicen que eso adecuado. Pero otros dicen que a las mujeres se les debe permitir servir donde ellas cumplan con los requisitos. Los diferentes servicios sigue abordando preguntas acerca de las mujeres en las ramas de combate, en conjunción con las potenciales luchas culturales. La Guerra del Golfo dio como resultado un gran avance para las mujeres, pero su presencia en los estados desérticos "provocó mucho revuelo", dijo el Dr. John Spero, ex planeador estratégico civil del Pentágono y profesor de ciencias políticas en la Universidad Merrimack del Norte de Andover, Mass. "Una de las razones por las que Osama bin Laden está tan enojado se debe a que las tropas (de EE.UU.) permanecieron desplegadas en Arabia Saudita después de la Guerra del Golfo. Esto refuerza en su mente la trasgresión de Occidente. Según él, son una afrenta las mujeres en las fuerzas armadas. Esto representa la falta de respeto de Occidente", él dijo. Elaine Donnelly, quien dirige el Centro de Alistamiento Militar, un grupo de política sobre cuestiones del personal militar, teme que cualquier mujer militar en Afganistán pudiera "ser contraproducente para los objetivos norteamericanos". "Yo no estoy disculpando la actitud de esa parte del mundo hacia las mujeres y cambiar eso no es nuestra misión. Las mujeres soldados pueden ser contraproducentes y eso no sería culpa suya". Los soldados afganos, ella dijo, "no respetarán a los hombres que reciban órdenes de mujeres". ‘Más iguales ahora’ Algunos analistas dicen que las sensibilidades de género fueron tratadas en Arabia Saudita durante la Guerra del Golfo y aún continúan siéndolo. "Nuestro personal militar destacada ahí están muy a tono con eso y son muy cuidadosos", dijo el Dr. Cal Jillson, científico político de la Universidad Metodista del Sur. Las mujeres achacan sus actuaciones en la Guerra del Golfo a los cambios políticos que les abrieron nuevos campos profesionales. "Ahora somos tratadas con más igualdad debido a que se ha visto que podemos funcionar en situaciones de guerra", dijo la Sargento de Personal Patricia M. Alberter, de 43 años, quien fue llamada de las Reservas del Ejército para servir en Arabia Saudita. "Cuando nos atacaron con Scudds, nosotras tuvimos que usar máscaras y el equipo MOPP (de protección química), exactamente como los hombres. Eso no fue problema", dijo la Sargento Alberter, quien ahora sirve en la Guardia Nacional del Ejército en San Antonio, Texas. La General Mayor Marianne Mathewson-Chapman de San Petersburgo, Fla, la primera mujer general de dos estrellas de la Guardia Nacional del Ejército y cirujana general asistente, fue enviada al Golfo Pérsico hace una década para organizar hospitales en cinco países musulmanes. "Nosotros tratamos de seguir las costumbres lo mejor posible y de no ofender a nadie", ella dijo. Las mujeres sauditas no tienen permitido manejar, o descubrirse los brazos o la cabeza en público. Pero las mujeres norteamericanas uniformadas con las mangas sin plegar y con gorra manejaban vehículos militares. Fuera de las instalaciones militares, ellas también usaban uniformes o, en algunos lugares, se esperaba que usaran la abaya, la tradicional túnica negra que usan las mujeres. La Sargento de Personal Martha James, quien da mantenimiento a los helicópteros de la Guardia Nacional en las Instalaciones de Apoyo Aéreo del Ejército de Dallas, en la Gran Paradera, estuvo destacada cinco meses en Arabia Saudita. Los sauditas, ella dijo, "eran muy corteses en tanto que tuviera mi arma. Ellos querían que nosotras nos apegáramos a sus reglas y así lo hicimos. Nosotras no tuvimos que cubrirnos con un velo. Y no se nos permitía entrar a lugares donde no se les permite entrar a las mujeres. Nunca viajamos sin la compañía de un hombre". "Como mujeres, nosotras hemos demostrado que podemos lograr lo mismo que los soldados si se nos da la misma capacitación", dijo la Sargento Técnica Michelle Kirkland, quien se enlistó en la Fuerza Aérea hace 19 años y ahora presta sus servicios en la Guardia Nacional Aérea del Distrito de Columbia. Ahora, las mujeres inician sus carreras sabiendo los riesgos", ella dijo. "Gran parte de la guerra ahora es tecnológica", ella dijo. "No siempre se tienen que enviar soldados de infantería. Uno acostumbraba tener tropas en el terreno en lugares donde ahora se puede ver con luz infrarroja". Empero, la Sargento James dijo que las mujeres no están físicamente capacitadas para realizar algunos trabajos. "Yo he estado en el ejercito lo suficiente como para saber que hay tareas que no puedo realizar", ella dijo. © The Dallas Morning News
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