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Para los musulmanes, la guerra ensombrece la época para orar y tener piedad11/19/01Por RICHARD C. DUJARDIN / The Providence Journal Providence, R.I. El ayuno sagrado del Ramadán ya empezó, sin embargo, Shahnaz Siddiqui ya tenía tiempo haciendo los preparativos para el mes más sagrado del Islam. Era viernes y sin importar si empezaba ayer el Ramadán lo cual fue el caso Siddiqui ya quería estar lista (el inicio del Ramadán depende del día en que se observa la luna creciente). Durante días, ella y su esposo, Muti-ul-aq Siddiqi, un ingeniero eléctrico retirado, han andado por los rincones y hendeduras de su casa estilo Warwick del Oeste, buscando áreas para limpiar y cosas que pueden dar o regalar. Al ser musulmanes de toda la vida, nacidos en la India y crecidos en Pakistán, ambos están muy familiarizados con los cinco principios del Islam, incluyendo los requerimientos de dar limosnas y, para todos los musulmanes con cuerpos capaces, abstenerse de comer, beber y sostener relaciones conyugales durante las horas de luz solar del Ramadán. Estando ya en el mes santo, éste viernes, los pensamientos de los Shahnaz Siddiqi estaban con los musulmanes de Afganistán. "El invierno se acerca y las ropa será muy valiosas para la gente pobre y necesitada", dijo ella, refiriéndose al kamiz, shelwar y dubapta; la blusa, los pantalones y el tocado tejido de mujer que ella ha decidido donar. Al saber que su ropa tejida no es algo que probablemente querrían los norteamericanos, la tecnóloga médica y madre de tres decidió ponerla en su coche y llevarla a la mezquita de Windsor, Conn, con el entendimiento de que ésta sería enviada a Afganistán. "Debido a la guerra, ahora hay mucha ansiedad", ella dijo. "Se supone que el Ramadán es tiempo para orar y tener piedad. Pero si continúa la violencia, la gente no va a orar con facilidad. Sus oraciones se verán interrumpidas". En ocasiones, los musulmanes denominan al Ramadán como el mes de las bendiciones. Se supone que éste no sólo fue el mes en el que el Ángel Gabriel le empezó a dictar el Corán al Profeta Muhammed, sino que se piensa que éste bendice a aquellos que ayunan. Empero, este año, los musulmanes están cumpliendo sus deberes con algo de dolor y preocupación. "Mucha gente está padeciendo hambre", dice Imam Farid Ansari, quien dirige el Centro Musulmán-Norteamericano Dawah de la Calle Lockwood, de Providence. "Me temo que muchos de los recursos alimenticios que se suponen están siendo transportados a Afganistán no llegarán a su destino". Ansari, quien trabaja en la Escuela de Capacitación de Rhode Island, es un ex católico que se convirtió en musulmán, inicialmente a través de la Nación del Islam, en 1966. Y dijo que con todo lo que está sucediendo, él piensa que los musulmanes que viven en Norteamérica tiene mucha razón para dar gracias. "Yo pienso que nosotros somos muy afortunados. En muchos de esos países islámicos, la gente no es libre de practicar su religión. Y para ser franco acerca de esto, nosotros como musulmanes aquí tenemos más libertad para practicar nuestra religión que en los países supuestamente musulmanes", dijo el imán. Como por ejemplo, él dijo, la libertad de palabra. "En el Corán hay algo que le prohíbe a un Rey o gobernante torturar a su gente o hacer algo que sea injusto. Pero los musulmanes de muchos otros países no tiene la libertad para hablar que tenemos aquí". Su esposa, Naima Ansari, dijo que también espera rezar mucho este Ramadán para que termine la violencia y comience la paz, y que aquellos responsables de los ataques a Nueva York sean traídos ante la justicia. Sin embargo, Naima Ansari, descendiente de un oriundo del Cabo Verde de Rhode Island que creció asistiendo a escuelas Católicas antes de convertirse en musulmana en 1979, dijo que tener pocas esperanzas para reanimarse. "De ninguna manera creo yo que este sea el fin (de la lucha). Pero si pienso que éste podría ser el principio del fin. Es decir, el fin de todo." "En el Corán y el Hadif (una recopilación de proverbios y hechos del profeta Muhammad), uno ve cómo en los días de Noé, Abraham y Moisés, el Señor les dio señales a su gente para que comportaran, pero la gente no tomó en cuenta esas advertencias". En cuanto a las cuestiones prácticas de observar el Ramadán, la familia ha desarrollado un cierto ritmo y estilo. Muti Siddiqi, el químico retirado del Oeste de Warwick, dijo que una vez que se ve la luna creciente en alguna parte de Norteamérica, se corre el rumor por teléfono y por el Internet alertando a los musulmanes del continente que ya inició el mes del ayuno. Debido a que esa luna fue vista la noche antepasada, los Ansaris y la mayoría de los demás musulmanes estaban planeando levantarse antes del amanecer para tener oportunidad de compartir un último bocado o vaso de agua y mantener el ayuno hasta la noche del día anterior. Una vez que puso el sol, los miembros de la familia rompieron su primer día de ayuno con dátiles o algún bocadillo ligero, después se unieron en una oración vespertina especial conocida como el Tarawih ya se en casa o en la mezquita más cercana. Shahnaz Siddiqui dijo que ella usualmente trata de preparar algunos alimentos especiales que disfruta su familia, tales como un plato de pakori, harina de garbanzo mezclada y frita con especias. El imán Ansari dijo que esperaba que un grupo se reuniera en el Centro Dawah todas las noches para recitar un treintavo del Corán, para que éste fuera completamente leído, una vez más, para cuando termine el Ramadán el mes próximo. También señaló que por primera vez en más de una década, los Musulmanes-Norteamericanos enfrentan la posibilidad de que el Día de Acción de Gracias caiga a mediados de su ayuno del Ramadán. Y debido a que tiene programado trabajar en la Escuela de Capacitación esa noche, Ansari dijo que no estaba anticipando tener una gran cena. Sin embargo, Naima Ansari dijo que ella no permitirá que su marido pase hambre. "Él aún puede no saberlo, pero yo estoy planeando llevarle una cena de Día de Acción de Gracias después de que se ponga el sol", ella dijo. Anwar Ahady, el profesor de la Universidad de Providence que en conjunción con su esposa han estado mucho en las noticias últimamente por su liderazgo entre los Demócratas Sociales Afganos, dijo que él nunca ha encontrado difícil observar el Ramadán. "Realmente no hay mucha diferencia con mi vida normal, ya que no fumo ni bebo. Ahora, yo sencillamente no comeré almuerzo". Empero, Ahady, un oriundo de Afganistán, dijo que tener sentimientos mezclados en cuanto a lo que sucederá este Ramadán. Él señaló que nunca tuvo muchas razones para confiar en los líderes de la Alianza del Norte, a quienes muchos afganos consideran corruptos y únicamente un poco mejores que el Talibán. "Con el Talibán , nosotros tuvimos un gobierno opresivo y su régimen ya terminó, es por eso que ahora estamos felices", él dijo. "Pero no estamos seguros de que el próximo gobierno sea mucho mejor". żY porqué orará Ahady durante el Ramadán? "Yo espero que cuando termine el Ramadán, nosotros tengamos un festín, sabiendo que hay un gobierno de transición que reflejará la complexión étnica y política de la sociedad afgana. Eso es lo que espero. Por supuesto, tendremos que ver como se desarrollan los eventos". (c) 2001 The Providence Journal Company |
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