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El éxito de la Alianza del Norte impedÍria compartir el poderAnalistas dicen que un gobierno de base amplia es esencial para finalizar años de conflicto 11/19/01Por LEE HANCOCK / The Dallas Morning News ISLAMABAD, Pakistán - La pregunta parece más grande cada el día. Mientras las facciones de la oposición ganan terreno a una velocidad impresionante a costa del Talibán, ¿Cómo pueden ser persuadidos de hacer a un lado las ganancias territoriales a cambio de una nueva infraestructura de poder compartido en Afganistán? La respuesta será clave para los esfuerzos de restaurar la paz en un país arrasado por más de dos décadas de guerra, indican diplomáticos, analistas políticos y funcionarios de gobierno. En menos de una semana, el territorio del régimen Talibán ha pasado de controlar un 85% de Afganistán a menos de una tercera parte. En una entrevista radiofónica del jueves por la BBC, el líder supremo de Talibán, Mullah Muhammed Omar, reconoció que el régimen sólo controla su tradicional reducto de Kandahar y "cuatro o cinco" provincias aledañas. La pelea también continuaba en la norteña ciudad de Kunduz, donde miles de combatientes del Talibán se cree que fueron atrapados, según los reportes. Empero, Mullah Omar también dijo que el repliegue del Talibán era parte de un plan más amplio destinado a destruir a Estados Unidos. "Si la ayuda de Dios está con nosotros, eso ocurrirá en un corto periodo de tiempo. Tomen en cuenta esta predicción", dijo. "Lo más relevante es la extinción de Estados Unidos y con la voluntad de Dios se derrumbará". Francesc Vendrell, representante delegado especial de la ONU para Afganistán, dijo el jueves que el Talibán "está en proceso de desintegración como fuerza organizada". Incluso en la mitad del sur del país, donde nació el movimiento fundamentalista Talibán, las tribus Pashtun han comenzado a organizar insurrecciones locales, apoderándose de armas e incluso, en ocasiones, arrestando comandantes talibanes pese a su origen tribal, dijo. "Hay varios cuerpos de Pashtun, grupos que están surgiendo". En Washington, el Contralmirante John Stufflebeem dijo en el Pentágono que la mayoría de los más de 20 grupos Pashtun del sureste de Afganistán parecen haberse unido a la revuelta. Pero la facción que más ha ganado hasta ahora ha sido la Alianza del Norte, una laxa federación de combatientes oriundos de los grupos étnicos Tayik, Uzbeco y Hazara que ya controla Kabul y la mitad del territorio afgano. El Sr. Vendrell dijo que viajaría a Kabul este fin de semana para iniciar amplias conversaciones con varios segmentos de la Alianza. Se prevé que el enviado en jefe de la ONU a Afganistán se reúna con representantes afganos en los próximos días a fin de iniciar las discusiones sobre el desarrollado de un gobierno de transición y Vendrell dijo que él personalmente invitaría a las facciones de la alianza a participar. El dijo que los principales líderes de la alianza le dijeron la semana pasada que deseaban ver que se sume un amplio rango de afganos a la reunión tradicional conocida como Loya Jirga para desarrollar un nuevo gobierno. Empero, algunos analistas políticos paquistaníes dudaron que la alianza pudiera alentar los esfuerzos por consolidar el poder en Kabul o estuviera dispuesta a cederles poder real a los miembros de la tribu Pashtun del país el grupo étnico más amplio de Afganistán. "El problema es, ¿Será ahora la Alianza del Norte lo suficientemente flexible y generosa para permitir que otras personas formen el gobierno, para aceptar a los Pashtuns en una fórmula de poder compartido?" Planteó un analista, el profesor Rifaay Hussain de la Universidad Qaid-e-Azam en Islamabad. "Yo pienso que la Alianza del Norte los aceptará como socios minoritarios y los Pashtun no tolerarán eso. Pero para la Alianza del Norte, eso sería la posesión de nueve décimos de la ley". El caos podría ampliarse La inquietud entre los Pashtuns del sur de Afganistán rápidamente podría propagarse en Pakistán y funcionarios de inteligencia, tanto como trabajadores internacionales con refugiados dicen estar observado indicios de que los combatientes del Talibán se están desplazando a esa región. Funcionarios del gobierno han reconocido haber fortalecido la seguridad a lo largo de la frontera, enviando efectivos adicionales y hasta posicionando tanques en uno de los mayores cruces fronterizos. El vocero de la cancillería también repitió el jueves la largamente sostenida posición gubernamental de que las 21 500 km de frontera de Pakistán con Afganistán permanecen cerrados. Pero funcionarios de inteligencia del gobierno dicen que los combatientes del Talibán se han estado escurriendo durante algún tiempo y que los líderes de alto rango del Talibán también han estado enviando miembros de sus familias a Pakistán. Analistas dicen que eso podrían incendiar un área donde tribus fuertemente armadas se han rehusado a reconocer al gobierno de Islamabad y donde el gobierno concede abiertamente una capacidad limitada para imponer el orden. Destacan que incluso una fuerza Talibán remanente podría usar la zona tribal pakistaní como base para iniciar una guerra de guerrillas a ambos lados de la frontera. "Las fuerzas Talibán no han sido destruidas", dijo Ikram ul-Majeed Sehgal, editor del Defense Journal con sede en Karachi. "Habrá un puñado que peleará hasta morir. Ellos cruzarán la frontera para quedarse con sus parientes Pashtun, harán incursiones en ambos lados y nos causarán grandes problemas. "Uds. no están acabando con el Talibán," dijo. "Están movilizándolo. Están dejándolo con lo que vino: su pistola, su pan, su caballo y su agua. Esto es una gran, gran preocupación para Pakistán". (c) The Dallas Morning News |
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