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La Primera Dama denuncia la represión que ejerce el TalibánDiscurso radial y nuevo reporte analizan la situación de las mujeres afganas 11/19/01 Por G. ROBERT HILLMAN / The Dallas Morning News CRAWFORD, Texas - El sábado pasado, La Primera Dama Laura Bush inició una nueva ofensiva contra el Talibán que ya está en retirada en Afganistán, censurando a éste régimen por su "brutal represión contra las mujeres". En lo que la Casa Blanca consideró como una primicia de la Primera Dama, la Sra. Bush se hizo cargo del discurso radial semanal del Presidente Bush como parte de un esfuerzo renovado de la administración para intensificar la guerra de palabras. "La lucha contra el terrorismo también es una lucha por los derechos y la dignidad de las mujeres", dijo la Sra. Bush, ofreciendo una vista fugaz de lo que ella denominó como algo que "a los terroristas les gustaría imponernos al resto de nosotros". No sólo "los terroristas y el Talibán prohíben la educación de las mujeres", dijo la Sra. Bush, sino que también "amenazan con arrancarles las uñas por usar barniz". "En Afganistán, la crítica situación de las mujeres y los niños es una cuestión de crueldad humana deliberada, perpetrada por aquellos que tratan de intimidar y controlar", ella dijo. Acompañando al discurso radial de cuatro minutos de la Sra. Bush estuvo un lacerante reporte del Departamento de Estado, detallando la "sistemática represión" de los afganos, particularmente de las mujeres, que lleva a cabo el Talibán desde que tomó el control de la capital, Kabul, en 1996. Este régimen ha reducido la educación de las mujeres a casi nada, las forzó para que abandonaran sus empleos, les negó los cuidados médicos y restringió sus desplazamientos de manera severa, señaló el reporte. En resumidas cuentas, éste concluyó, "El Talibán privó de la mitad de sus bienes a una sociedad que necesita desesperadamente profesionales capacitados". En la mayor parte del mundo musulmán, las mujeres son doctoras, maestras, líderes empresariales y diplomáticas, indicó el Departamento de Estado, notando también que el presidente de Indonesia y el primer ministro de Bangladesh son mujeres. Sin embargo, hay diferencias que no subrayó el reporte. Por ejemplo, en Arabia Saudíta, país aliado de los Estados Unidos desde hace mucho, las mujeres están bien educadas pero aún así excluidas de algunas profesiones y se les restringen los viajes. "Todos tenemos la obligación de hablar al respecto", dijo la Sra. Bush. "Luchar ante la brutalidad en contra de las mujeres y niños no es una expresión de una cultura específica; es la aceptación de la humanidad común, un compromiso compartido por la gente de buena voluntad en todos los continentes". El discurso radiofónico de la Sra. Bush fue coordinado por el Centro de Información de la Coalición, un nuevo esfuerzo de los Estados Unidos y la Gran Bretaña para responder a los pronunciamientos del exiliado Saudita Osama bin Laden y sus lugartenientes en la red terrorista al-Qaeda, y para explicar mejor la guerra liderada por Estados Unidos en Afganistán. Este centro apenas está empezando a llenar de personal sus oficinas satélite de Londres e Islamabad, Pakistán, y la andanada de la Sra. Bush sobrevino ahora que el Talibán está en retirando. Por otra parte, el director del centro, Jim Wilkinson, dijo, "El momento no pudo ser más adecuado ya que un Afganistán posterior al Talibán está siendo planeado por los afganos, y las mujeres deben disfrutar de los derechos humanos básicos". Además de la Sra. Bush, la esposa del Primer Ministro Británico, Cherie, también está hablando sobre el Talibán, y la consejera de la Casa Blanca Karen Hughes está solicitando el apoyo del las mujeres del Congreso, de las empresas y de otras actividades. "Es terrible lo que ellos le han hecho a las mujeres en ese país", dijo la Senadora Kay Bailey Hutchison, Republicana de Texas, el sábado en CNN. Y la Senadora Sianne Feinstein, Demócrata de California, ya con anterioridad había expresado opiniones similares en el programa Larry King en Vivo de la CNN. "Ellas han sido rebajadas, hechas a un lado, y desarraigadas de cualquier papel legítimo en esa sociedad", ella dijo, "y eso es una enorme tragedia humana". "Después de los eventos de los últimos meses, nosotros mantendremos a nuestras familias más unidas. Y estaremos especialmente agradecidos por todas las bendiciones del estilo de vida norteamericano", dijo la Sra. Bush al final de su discurso radiofónico. "Yo espero que los norteamericanos se unan a nuestra familia para tener la certeza de que esa dignidad y oportunidad sea algo seguro para todas las mujeres y niños de Afganistán". (c) The Dallas Morning News |
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