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Expertos advierten sobre la grave situación de las mujeres embarazadas en Afganistán

La ONU trabaja para brindar asistencia médica apropiada a las mujeres mientras continúa la guerra contra el terrorismo

11/06/01

Por KRISTEN HOLAND / The Dallas Morning News

DALLAS - Un pesimo futuro les espera a miles de mujeres embarazadas en Afganistán que no tienen acceso a la asistencia médica.

Mientras continúa la guerra contra el terrorismo y se acerca el invierno, su situación empeorará, de acuerdo a lo expresado el sábado en Dallas por expertos en derechos internacionales de las mujeres en edad reproductiva.

"La tragedia es tanto en cifras como en la predicción de cifras ", declaró Wariara Mbugua, Jefa del Área de Problemas de Género del Fondo de Población de la ONU.

Cada año, alrededor de 820 de cada 100 mil mujeres embarazadas en Afganistán mueren por complicaciones relacionadas con el embarazo o el parto, comparadas con las 12 de cada 100 mil en los Estados Unidos y ocho en Israel, según el Fondo de Población.

"Nuestra tarea es desarrollar una cultura de asistencia para las mujeres", afirmó Mbugua. "Estados Unidos ha sido tradicionalmente la conciencia de la comunidad internacional y ahora debe tomar el liderato nuevamente".

Mbugua, ciudadana de Kenya, habló en conjunción con el defensor de los derechos de las mujeres Alexander Sanger en "Salvar las Vidas de las Mujeres", la quinta Conferencia Anual sobre las Mujeres del Norte de Texas de la ONU, en la Universidad de Texas en Dallas.

Las mujeres en Afganistán viven en tiendas de campaña, tienen pocos alimentos y agua y muy poca asistencia médica. Sus condiciones de vida "engendran desesperanza. ... Ellas creen que no tienen otras opciones", agregó.

El Fondo de Población de la ONU ha recurrido a donadores internacionales para recaudar 4.5 millones de dólares para ayudar a proporcionarles servicios médicos a las mujeres afganas en edad reproductiva. Una parte del dinero iría a la compra de equipos esterilizados de parto para los campamentos de refugiados, dónde los partos higiénicos son casi imposibles.

Aproximadamente del tamaño de una tarjeta de ficha bibliográfica de 3 por 5 pulgadas, los equipos incluyen una pequeña pieza de jabón para lavarse las manos, tres pedazos de cordel para ligar el cordón umbilical, una navaja de acero esterilizada para cortar el cordón, una pequeña sábana de plástico y las instrucciones en dibujos sobre cómo usar los artículos.

El equipo ha "sido muy fundamental para hacer el parto mucho más seguro en esas situaciones de emergencia", señaló Mbugua.

La ONU estima que más de la mitad de los casi 1.5 millones de refugiados que huyen de Afganistán son mujeres. De ellas, se informa que entre 60 y 70 mil están embarazadas. Y aproximadamente 10 mil de ellas son embarazos de alto riesgo en los que las mujeres pueden requerir cuidados de urgencias.

"La salud de las mujeres y los niños en Afganistán está entre las peores del mundo", señaló el Sr. Sanger, Presidente del Consejo Internacional de Planificación Familiar.

Él citó un estudio realizado por la CIA durante 50 años que informa que la principal predicción de inestabilidad en un país era su tasa de mortalidad infantil. La tasa de mortalidad infantil en Afganistán es de 154 por mil nacimientos, casi tres veces superior a la tasa mundial de 56 por mil.

El gobernante régimen Talibán de Afganistán prohibe tanto el aborto como el control de la natalidad. Tampoco permite que las mujeres trabajen fuera de sus casas, prohibe la asistencia de las niñas mayores de 8 años a las escuelas y exige que las mujeres se cubran de la cabeza a los pies.

No siempre fue de esa manera. En los años ‘60 y ‘70, las mujeres tenían cargos en el gobierno y se desempeñaban como doctoras, abogadas, y maestras.

Hoy en día, desde temprana edad se les enseña a los hombres a prepararse para el matrimonio y el trabajo, refirió Sanger. Pero con una economía en declive, cada vez existen menos esos prospectos. Ello los hace más susceptibles a los señuelos ofrecidos por Osama bin Laden, agregó.

"La subordinación de las mujeres no es un mandato del Islam", aseguró Sanger. "Las mujeres se están congregando y necesitamos trabajar con ellas a través de la ONU y de nuestro Departamento de Estado para que construyan una nueva nación".

(c) 2001 The Dallas Morning News



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