|
En Español
|
|||
Cuna de la guerra santaLos graduados del campamento Al-Qaeda dan una visión interior del sistema 10/23/01Por Gregg Jones / The Dallas Morning News MURREE, Pakistán - Sí, hubo un tiempo cuando no era un modelo musulmán, admite con seriedad Rashid Hussain. Rezaba con irregularidad. Bebía alcohol. Apostaba a los partidos de cricket. Incluso deseaba a las mujeres. Todo eso cambió el año pasado, después de 40 días en un campamento de entrenamiento militar en Afganistán dirigido por la milicia del gobierno Talibán y el grupo A-Qaeda de Osama Bin Laden, relata. El campamento cerca de Kabul donde Hussain se entrenó con decenas de miles de otros "guerreros musulmanes santos" el año pasado y uno de otros 54 campamentos en todo Afganistán son los blancos principales de la actual campaña militar de Estados Unidos contra el Talibán y la organización Al-Qaeda. Pero Hussain y otros graduados de los campamentos de Afganistán afirman que la campaña estadounidense llega demasiado tarde para contener la militancia islámica que está explotando alrededor del mundo en deleznables actos como los atentados terroristas del 11 de septiembre a Estados Unidos. Los relatos de Hussain y otro militante paquistaní que entrenaron en estos campamentos a principios de la década de 1990 brindan una visión interior de lo que un miembro de Bin Laden calificó del "campamento yihad para el mundo", un lugar donde por lo menos tres de los hombres que participaron en los ataques a Estados Unidos fueron entrenados, aseguran los investigadores. Los militantes entrevistados para este reportaje han sido identificados con seudónimos porque temen recibir un posible castigo por discutir el funcionamiento interno de los campamentos. El Talibán, Al-Qaeda, y Bin Laden, quién es descrito por las autoridades de Estados Unidos como el principal sospechoso de los atentados del 11 de septiembre, yace en el corazón de un esfuerzo global por construir un ejército radical panislámico, de acuerdo a lo expresado por los graduados de los campamentos de Afganistán, los expertos extranjeros, y el testimonio del tribunal de Estados Unidos. Pero mientras que la raíz de este esfuerzo se encuentra en Afganistán, sus ramas se extienden alrededor del mundo en una inmensa red de escuelas religiosas islámicas, organizaciones militantes, partidos políticos radicales e incluso campamentos de entrenamiento militar, todos vinculados, consolidados y libremente dirigidos por Al-Qaeda y los militantes paquistaníes del Talibán, afirman los expertos de Occidente. Como ha sido descrito por Mirza y Hussain, la red dirigida por Al-Qaeda y el Talibán ejerce influencia incluso a los niveles bajos del pueblo en Pakistán, el país vecino de Afganistán al oriente y la segunda nación musulmana más poblada del mundo. Un eslabón clave en la cadena de radicalización de las juventudes musulmanas son las escuelas islámicas, conocidas aquí como madrazas, dónde los clérigos militantes guían a los jóvenes a las organizaciones que están abasteciendo a los reclutas para el ejército islámico entrenado en los campamentos afganos, sostienen. Los graduados del campamento no se consideran terroristas, sino que sólo están intentando prevenir lo que describen como el terrorismo cometido contra los musulmanes en lugares como Cachemira, controlado por India, y los territorios ocupados por los israelitas en el Medio Oriente. Muchos de los veteranos de la guerra de poderes de la CIA de los años 80 - de Afganistán, Pakistán, Arabia Saudita, Kuwait, Yemen, y de otras partes - son instructores en los campamentos de entrenamiento, confiesan Hussain y Mirza. El entrenamiento se divide en etapas, comenzando con un curso básico que dura 40 días, señalan. Algunos de los jóvenes completan el curso elemental en los campamentos en Pakistán dirigidos por organizaciones militantes como Jaish-i-Mohammad, Lashkar-e-Taiba, y Harkat-ul-Mujahedeen, comentan Mirza, Hussain, y otras personas familiarizadas con el entrenamiento. El segundo nivel de entrenamiento dura tres meses y es impartido en uno de los campamentos de Afganistán. Incluye cursos en armamento y tácticas más avanzados, además de un riguroso adoctrinamiento religioso, según diversas personas familiarizadas con el entrenamiento. También hay un curso de 60 días para los hombres que primero completan un curso de entrenamiento en Pakistán, agrega Mirza. Los graduados del curso de segundo nivel pueden solicitar un entrenamiento aún más especializado que puede durar entre tres y ocho años, explica Mirza. Este entrenamiento incluye artes marciales, recopilación de material de inteligencia, especialización en una gama de armas y explosivos y habilidades de paracaidismo. En por lo menos uno de los campamentos de entrenamiento en Pakistán, dirigido por el Lashkar-e-Taiba, a los estudiantes se les enseña cómo secuestrar aviones. Se les da la instrucción en un avión de imitación de fibra de vidrio de tamaño real, comenta Haroon Asif, estudiante de derecho que afirma haber presenciado una clase durante una visita a un campamento de Lashkar al norte de Pakistán. Mirza y Hussain describen su experiencia en Afganistán como una combinación entre un campamento de verano de niños exploradores, un retiro religioso y un entrenamiento básico del ejército estadounidense. A los prospectos de guerreros santos se les somete a condiciones de condicionamiento físico máximo y son bombardeados con el celo religioso, relatan. Mirza manifestó que había de 2 mil 500 a 3 mil estudiantes en el campamento dónde se entrenó. Hussain refirió que había aproximadamente 10 mil en su campamento, alrededor de cinco o seis millas al sur de Kabul, la capital de Afganistán. El campamento donde Hussain recibió su entrenamiento "era enorme", construido sobre una montaña, comenta. Los estudiantes dormían en tiendas de campaña, pero también había un vasto complejo de cuevas hechas por el hombre que brindaban seguridad en caso de ataque aéreo. Como muchos de los entrenados en los campamentos de Afganistán y Pakistán, Hussain habla de unirse a la guerra santa contra Estados Unidos. Mirza comenta que hay decenas de miles de militantes especializados solo en Pakistán que están esperando recibir órdenes de sus superiores para cruzar la frontera y combatir a las fuerzas norteamericanas en Afganistán. Miles de soldados recientemente entrenados por Al-Qaeda fueron enviados a Pakistán antes de que comenzara el bombardeo americano para evitar bajas de personas especializadas", afirma. "Pero cuando los estadounidenses lleguen, regresarán a combatir. Yo también podría estar". Algunos de los hombres han sido especialmente entrenados como comandos y guerrillas, "y trataran de dar lo mejor de ellos para capturarlos vivos [a los soldados norteamericanos] ", expresa. "Si pudiera hablar con alguna persona razonable de las fuerzas aliadas, me gustaría aconsejarle que se regrese, dice. "En la historia de Estados Unidos, este sería el mayor error que van a cometer". Copyright 2001 The Dallas Morning News |
|||